¿Qué es un tromboembolismo?

27 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
El tromboembolismo consiste, primero, en la formación de un coágulo sanguíneo en alguna parte del cuerpo y, luego, en el desprendimiento de ese coágulo. Es una patología de riesgo vital. Vamos a ver cuáles son sus causas y qué síntomas lo caracterizan.

Hablar de tromboembolismo es equivalente a hablar de enfermedad tromboembólica venosa. Ambos términos se refieren al mismo conjunto de situaciones que comparten un denominador común. La enfermedad tromboembólica venosa incluye:

  • Trombosis venosa profunda.
  • Embolismo pulmonar.
  • Síndrome postrombótico.

La trombosis venosa profunda o TVP es la formación de un coágulo sanguíneo en una de las venas del cuerpo. El lugar más habitual de localización son las venas profundas de los miembros inferiores. También puede originarse en otros lados, aunque con mucha menor frecuencia.

En general, el paso siguiente a la trombosis venosa profunda, si no hay tratamiento, es el embolismo pulmonar. Sucede que el coágulo de la vena profunda se desprende y viaja por el sistema circulatorio. Se dice que el trombo se ha convertido en un émbolo, que finalmente se atasca en una vena pulmonar.

En el lugar donde estuvo localizado el coágulo que dio origen a la trombosis venosa profunda se producen cambios. Los cambios en cuestión son los culpables del síndrome postrombótico. Las piernas que albergaron el trombo se hinchan, se ponen de color azul y hasta pueden ulcerarse.

Factores de riesgo de tromboembolismo

Como hemos visto, el tromboembolismo requiere de la formación de un coágulo en primera instancia. Y, para que se formen coágulos en las venas, es preciso que se reúnan ciertas condiciones.

Por ello, hay personas con determinados factores de riesgo que cuentan con más posibilidades de sufrir tromboembolismo que otras. Es en estas personas en las que se deben tomar las precauciones previas para evitar las complicaciones.

Una situación de riesgo son las lesiones venosas. Cuando se han sufrido fracturas grandes que lastiman las paredes de las venas, o lesiones en los músculos que contienen en su interior trayectos venosos, se puede trombosar el sitio.

También tiene alto riesgo la permanencia prolongada en postración. Esto puede sucederles a pacientes que atraviesan cirugías mayores y se les indica un reposo extenso en cama para recuperarse. También son susceptibles al tromboembolismo quienes utilizan yeso a causa de fracturas, sobre todo en los miembros inferiores.

En las mujeres, cualquier periodo de la vida con aumento de estrógenos aumenta la posibilidad de padecer trombosis venosa profunda. Las mujeres menopáusicas a las que se les indica terapia de reemplazo hormonal deben ser seguidas de cerca, considerando que dicha terapia se ejecuta con estrógenos artificiales.

También están en riesgo quienes:

tromboembolismo

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Síntomas

Las tres formas del tromboembolismo o enfermedad tromboembólica venosa tienen sus signos particulares. En la trombosis venosa profunda o TVP puede suceder que el paciente no se entere de su padecimiento. Es una patología que a veces transcurre en silencio hasta manifestarse con signos mayores y peligrosos.

En el caso en que la TVP manifieste síntomas, estos consisten en hinchazón del lugar trombosado, cambio de color de la piel y dolor. El lugar de localización más habitual son las piernas.

Cuando hubo avance del problema y se generó el embolismo pulmonar, los síntomas son agudos y expresan un riesgo de vida. Son la evidencia de que un coágulo ha migrado hasta el pulmón, obstruyendo el flujo allí.

Una persona con embolismo pulmonar siente disnea -es decir, dificultad para respirar- y dolor en el pecho que empeora con la respiración. A veces, el émbolo genera tos con sangre, cuyo nombre técnico es hemoptisis.

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Prevención del tromboembolismo

El tromboembolismo es bastante frecuente. Consideremos que cada cien mil habitantes, hay un promedio de ciento cincuenta casos al año. Además, a mayor edad es mayor la prevalencia.

Por otro lado, la enfermedad tromboembólica venosa aún conserva una letalidad alta. Se calcula que hasta el 10 % de las muertes dentro de los hospitales son atribuibles a un episodio de tromboembolismo. En la población general, es la tercera causa de muerte cardiovascular.

Por todo ello, es fundamental la prevención. Se deben tomar las medidas necesarias para evitar la formación de coágulos, trombos y émbolos, especialmente en aquellas personas que serían más propensas a sufrirlos. Para ello, se aconseja:

  • Movilización lo más rápido posible de los pacientes postrados por cirugía o lesiones.
  • Utilización de anticoagulantes controlados en personas con factores de riesgo.
  • Uso de medias compresivas en individuos con varices de miembros inferiores.
  • Control del peso corporal.
  • Realización de actividad física que involucre las piernas en personas con tendencia al sedentarismo.

Y, ante la aparición de cualquier síntoma sugestivo de tromboembolismo, realizar consulta inmediata con el médico o especialista. Es una condición que no permite la pérdida de tiempo. Tratado en el momento oportuno, puede salvar la vida.

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  • Gil, AI Castuera, et al. "Tromboembolismo pulmonar." Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado 11.88 (2015): 5245-5253.
  • Gabriel Botella, F. "Reflexiones sobre la enfermedad tromboembólica venosa." Anales de Medicina Interna. Vol. 20. No. 9. Arán Ediciones, SL, 2003.