¿Qué es la fecundación in vitro?

Ángel Rodríguez · 22 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 21 febrero, 2019
Medio millón de niños nacen cada año en el mundo gracias a la fertilización in vitro, pero ¿sabes qué es, cómo se hace y sus posibles riesgos?

La fecundación in vitro consiste en la fecundación de un óvulo con un espermatozoide fuera del útero de la madre. Este proceso, realizado en un laboratorio, permite lograr el embarazo a las parejas con problemas de fertilidad.

Louise Brown, hija de Leslie y John Brown, fue la primera persona nacida gracias a la fecundación in vitro (FIV). Esto ocurrió el 25 de julio de 1978, en el Hospital General de Oldham, en Manchester, Inglaterra.

Desde entonces más de 8 millones de bebés han nacido en todo el mundo producto de esta técnica, según datos recopilados por la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología presentados en 2018.

El nombre de fecundación in vitro tiene su origen en los primeras pruebas realizadas en los 70’s, cuando la fertilización del ovocito se realizaba en tubos de ensayo de laboratorio. Por esa misma razón, a los primeros niños concebidos gracias a la FIV se les llamaba “bebés probeta”.

¿Cuándo se usa la fecundación in vitro?

Pareja en la consulta médica
La fecundación in vitro se considera cuando otros métodos menos invasivos han fracasado.

La FIV se utiliza generalmente cuando otros métodos de fertilización menos invasivos, como tratamientos hormonales o la inseminación artificial intrauterina no funcionan. Se puede realizar con los óvulos y el semen de la pareja, o se pueden utilizar donantes si alguno de los dos tienen problemas.

Los casos de infertilidad más comunes que pueden ser subsanados con la fecundación in vitro son los siguientes:

  • Daño en las trompas de Falopio
    Esto dificulta la fecundación del óvulo y si hay obstrucción imposibilita que el embrión se mueva hasta el útero, frustrando el embarazo.
  • Problemas de ovulación
    No hay suficiente producción de óvulos.
  • Fibromas
    Tumores en la pared del útero que dificultan la implantación del óvulo fecundado.
  • Endometriosis
    El tejido uterino crece fuera del ovario.
  • Insuficiencia ovárica
    Ocurre cuando los ovarios no producen los suficientes óvulos.
  • Problemas genéticos
    Cuando el hombre o la mujer tienen enfermedades congénitas que pueden trasmitirle a los hijos.
  • Problemas en el semen
    El recuento de espermatozoides es bajo o tienen poca movilidad.
  • Trompas de Falopio ligadas
    Cuando la mujer se ha esterilizado, la fertilización in vitro puede ser una forma de concebir.
  • Preservación de óvulos
    Si la mujer va a recibir un tratamiento oncológico que afecte la fertilidad, puede conservar los óvulos congelados para una fertilización in vitro posterior.

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¿Cómo se realiza la fecundación in vitro?

1. Preparación

Antes de comenzar con la fecundación in vitro, los doctores tienen que realizar varios análisis para comprobar que tanto la mujer como el hombre están en capacidad para fecundar bajo este proceso.

Estos análisis incluyen detección de enfermedades, calidad del semen, reserva ovárica de la mujer, pruebas de transferencia de embriones y exámenes de la cavidad uterina.

Una vez se da el visto bueno, la mujer es sometida a medicamentos para la estimulación de los óvulos y posteriormente para la maduración de los ovocitos.

Después de unas dos semanas a un mes de preparación, se realizará una ecografía vaginal y análisis de sangre para comprobar que el cuerpo y los óvulos están listos para ser fertilizados. En ese momento se administra una inyección de la hormona Hcg que induce la maduración del óvulo y 36 horas después se puede iniciar el proceso.

2. Obtención de los óvulos

Recreación de extracción de óvulos para fecundación in vitro
Lo óvulos se extraen mediante una punción para ser, posteriormente, mezclados con el esperma.

La extracción del óvulo se hace por medio de una punción que se lleva a cabo en un quirófano y bajo sedación. El proceso dura unos 15  minutos.

Para la extracción se introduce una sonda ecográfica a través de la vagina. Luego se inserta una aguja fina en la guía ecográfica hasta llegar a los folículos para succionar los óvulos a través de la aguja.

En algunos casos, en los que no se puede hacer la ecografía vaginal, se utiliza la laparoscopia, que consiste en una pequeña incisión próxima al ombligo, por donde se introduce una fibra óptica con la aguja que extraerá los óvulos.

3. Fertilización

Una vez obtenidos los óvulos y el semen del hombre, comienza el proceso de fecundación in vitro. El semen se obtiene previamente a través de la masturbación o, en casos complicados, por medio de la aspiración testicular, que consiste en extraer los espermatozoides directamente de los testículos con una aguja.

En la FIV, los óvulos que están maduros se mezclan con el esperma del hombre en una placa de cultivo con suero materno similar al que se encuentran en la trompas. Otro procedimiento es la inyección intracitoplásmica, que consiste en la inyección de un espermatozoide directamente en cada óvulo.

Los embriones resultantes de la fecundación son analizados diariamente y seleccionados para ser transferidos al útero.

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4. Transferencia de embriones al útero

Mujer observando por el microscopio
Los óvulos se mezclan con los espermatozoides en una placa de cultivo previamente a su implantación.

Entre dos y seis días después de la fertilización, el embrión es colocado en el útero de la mujer para dar inicio al embarazo. Este procedimiento se realiza introduciendo un catéter a través de la vagina para alcanzar el útero. Así, se inyectan uno o varios embriones. Este proceso se monitoriza a través de ultrasonido.

Si la fecundación es exitosa, el embrión se adherirá a las paredes del útero. El éxito de la fecundación se puede determinar después de 11 días. A partir de ese momento seguirá un proceso de embarazo normal, con un seguimiento periódico de la gestación.

Los embriones de buena calidad no utilizados se conservan criogénicamente para poder ser utilizados posteriormente sin necesidad de repetir la estimulación ovárica en caso de querer otro embarazo. Los protocolos de conservación de embriones varían según las legislaciones de cada país.

Posibles complicaciones y riesgos

El éxito de la fecundación in vitro varía dependiendo de muchas condiciones, pero en los países desarrollados se calcula un promedio de nacimientos entre el 41 % y el 43 % en mujeres menores de 40 años por cada proceso de FIV. En mujeres mayores de 40 años se reduce a un 18 %.

La Sociedad Americana del Embarazo advierte sobre los siguientes riesgos:

  • Posibilidades de embarazo múltiple causado por la estimulación de la fertilidad y la implantación de varios embriones. Esto trae consigo riesgos de parto prematuro y bajo peso de los bebés al nacer.
  • Tasas de aborto ligeramente superiores a las del embarazo normal, especialmente en mujeres mayores de 40 años.
  • Infecciones vaginales, renales o del trato urinario por errores en la punción. No es frecuente pero puede ocurrir.
  • Embarazo ectópico, que es la implantación del óvulo fuera del útero.

Adicionalmente, pueden darse efectos secundarios, como sangrados ligeros en los primeros días de embarazo, mareos, náuseas y diarreas o estreñimiento. Estos deben ser consultados con el ginecólogo, pero generalmente no implican ningún riesgo.