¿Padeces rosácea? 6 cosas que debes evitar

Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Eliana Delgado
12 abril, 2019
La rosácea se puede confundir con el acné, una reacción alérgica u otros problemas de la piel. Puede aparecer en cualquier persona. Sin embargo, afecta con mayor frecuencia a mujeres de mediana edad con piel blanca.

Si padeces rosácea te habrás dado cuenta de que algunos productos irritan y empeoran tu piel. Incluso aquellos que dicen ser para pieles sensibles pueden provocar un efecto inesperado y devastador. Y es que, tener una piel tan reactiva y ultrasensible como la rosácea te obliga a fijarte más en todos los ingredientes que usas.

Aunque cada piel es un mundo y no todos los ingredientes nos afectan igual, en este artículo te contamos 6 cosas que deberías evitar. Sigue leyendo y entérate.

¿Qué es la rosácea?

Mujer con rosácea
La rosácea se manifiesta por una visibilidad de los capilares sanguíneos en la superficie de la piel, además de síntomas como calor e irritación en algunos casos.

La rosácea es una afección cutánea frecuente que provoca enrojecimiento y vasos sanguíneos visibles en la cara. También puede ocasionar bultos pequeños y rojos llenos de pus, en algunos casos. Estos signos y síntomas pueden brotar durante un período de semanas a meses y luego, disminuir por un tiempo.

La rosácea se puede confundir con el acné, una reacción alérgica u otros problemas de la piel. Puede aparecer en cualquier persona. Sin embargo, afecta con mayor frecuencia a mujeres de mediana edad con piel blanca. Aunque no existe la cura para la rosácea, los tratamientos pueden controlar y reducir los signos y síntomas.

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6 cosas que debes evitar si padeces rosácea

1. Los alcoholes

El alcohol irrita la piel hasta en un 66 % de los casos, según una encuesta realizada por la National Rosacea Society. Un alcohol del que debes huir es el alcohol astringente. Este se usa en lociones para pieles grasas o con acné, y suele aparecer en la lista de ingredientes como alcohol desnaturalizado, alcohol SD o propanol.

Es muy importante evitarlos, ya que deshidratan y dañan la barrera protectora de la piel impidiendo que se regenere de forma natural, lo cual causa aún mayor irritación.

2. Ciertos ingredientes exfoliantes

Mujer exfoliándose el rostro
Los exfoliantes pueden aumentar la irritación de la piel y ser agresivos para esta.

Las exfoliaciones mecánicas, aquellas en las que es necesario arrastrar un cepillo, una toalla o un producto como el azúcar sobre el cutis, no son nada recomendables para la rosácea.

En cambio, algunos ingredientes exfoliantes que actúan a nivel químico, sin “arañar” la piel, sí que podrían ayudar a remover las células muertas de forma delicada. Pero muchos de estos no son aptos para pieles sensibles y mucho menos para la rosácea:

  • Polvo de carbón vegetal: No distingue entre las células muertas y el tejido sano de la piel, convirtiéndolo en un agente exfoliante muy agresivo sobre todo para la rosácea.
  • Extracto de pomelo/toronja: Hace que los vasos sanguíneos queden más cerca de la superficie, produciendo enrojecimiento y aumentando los casos de dermatitis irritante.
  • Alfa hidroxy acids o AHAs: Aunque son de los exfoliantes químicos más comunes, resultan ser muy abrasivos para pieles sensibles o con rosácea. Entre ellos se encuentran el ácido cítrico, ácido láctico o ácido glicólico.

3. Los perfumes y fragancias

Si eres de las que abre los productos para olerlos antes de comprarlos, te vas a llevar una triste sorpresa. Y es que las fragancias añadidas a los productos, sean sintéticas o de origen natural, irritan con bastante frecuencia la piel.

Además, para fijar las fragancias y conservar su aroma, algunos productos llevan alcohol, otro gran irritante para la rosácea. En el caso de la rosácea, la fragancia afecta hasta en un 29.5 % de los casos.

4.  El estrés

El estrés también es un activador de la rosácea. Es importante seguir técnicas de gestión del estrés como relajación, yoga, respiración profunda, tai-chi, etc. Estas actividades te pueden ayudar con mucho éxito a disminuir tus niveles de estrés y controlar los síntomas.

5. La luz solar

Mujer al sol
Un paciente con rosácea siempre debe emplear fotoprotección adaptada a su tipo de piel.

Es uno de los detonantes de la rosácea reportado con mayor frecuencia. Si padeces rosácea, deberás usar protector solar de al menos 30 SPF siempre que sea posible, incluso cuando esté nublado.

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6. La alimentación

Si no nos cuidamos por dentro, se nota por fuera. La salud del intestino y nuestra piel van de la mano. Por ello, debes evitar que la temperatura del cuerpo sufra aumentos considerables y, para eso, deberás controlar lo siguiente:

  • Bebidas o comidas muy calientes.
  • Comidas copiosas y picantes.
  • Alimentos azucarados.
  • El gluten y los lácteos.
  • El alcohol.
  • Tabaco y entornos con humo .

Todos estos factores tienen consecuencias inmediatas. Deberás saberlos controlar, lo que no quiere decir que no consumas nada de lo que se ha citado. Únicamente reduce la cantidad y la frecuencia de su consumo, en especial si hay otros factores desencadenantes.

Dependerá del tipo de rosácea que tengas y sus consecuencias inmediatas. Si padeces rosácea muy severa te cuidarás de no probar nada de lo citado, mientras que si sufres de enrojecimientos esporádicos, una copita de vino de vez en cuando no te hará agravar más la dolencia.

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