Cómo el ejercicio influye a la memoria y el aprendizaje

Ekhiñe Graell · 4 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 28 noviembre, 2018
Cuando practicamos ejercicio físico, nuestro corazón bombea más sangre y llega más oxígeno a nuestro cerebro. De este modo, nuestra mente se despeja y varias funciones cognitivas se ven favorecidas

Es necesario encontrar tiempo para hacer ejercicios físicos. El ejercicio no es solo bueno para el cuerpo, sino para la salud mental también. En este artículo te contamos cómo el ejercicio físico mejora la capacidad de memoria y facilita el aprendizaje.

La importancia de practicar ejercicios físicos

De acuerdo con un estudio publicado por la UAB, el ejercicio físico puede ser de ayuda para mantener la calma ante el estrés diario. Practicarlo nos hace responder mejor a la acción de la hormona cortisol, lo cual nos pone en mejores condiciones para conseguir nuestros objetivos conservando la salud.

Además, la OMS confirma que la actividad física regular nos ayuda a mantenernos en el peso adecuado. Es, sin duda, una forma efectiva de reducir el riesgo de sufrir padecimientos graves, como las temidas enfermedades cerebrovasculares.

chica deportista

Al contrario de lo que muchas personas piensan, mantenerse activo no requiere una gran inversión de tiempo ni de esfuerzo. De acuerdo con la OMS, 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana bastarán para mantenernos saludables; desde luego, esto ha de complementarse con una dieta equilibrada y un buen descanso.

Relación entre los ejercicios físicos y el cerebro

Según detalla este estudio de la Universidad de La Rioja, uno de los motivos por los cuales el ejercicio favorece la salud cerebral es la oxigenación. En otras palabras, mientras más eficientemente bombee la sangre el corazón, más oxígeno llega al cerebro.

Sin embargo, estudios recientes han demostrado que los efectos de los ejercicios físicos también dependen de otros factores. Por ejemplo, en el caso de los deportistas, los resultados no son los mismos en un adolescente que en un adulto. Es decir que, mientras antes comience un individuo a ejercitarse, mejores serán los resultados.

chica haciendo deporte

El cuerpo humano está diseñado para estar en movimiento. Así, cuando movemos el cuerpo, se activa también nuestro cerebro. De hecho, el aprendizaje y la memoria fueron evolucionado conforme lo fueron haciendo también las funciones motoras.

La actividad física mejora la capacidad de aprender

Siguiendo lo que se detalla en el estudio de la ULR citado previamente, podemos decir que, debido a la mejora de las funciones cerebrales y las reacciones hormonales que produce, la práctica habitual de ejercicios físicos mejora el estado de alerta, la atención y la motivación. Todo ello contribuye al desarrollo de los procesos cognitivos en general.

Desde el punto de vista neurológico, el aprendizaje se traduce, pues, en el estímulo que necesitan las neuronas para unirse unas con otras. La formación de estas nuevas conexiones o sinapsis es lo que permite a nuestro cerebro incorporar nueva información. A esto es lo que llamamos «aprender».

Por otra parte, investigaciones científicas confirman que el ejercicio favorece el desarrollo de nuevas células nerviosas a partir de células madre en el hipocampo. Esta es una de las áreas del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje.

chicas en un gimnasio con pelotas grandes

Se han realizado estudios para investigar la relación de la práctica habitual de ejercicios físicos y la capacidad de aprendizaje en niños. Los resultados son concluyentes: la realización de ejercicios físicos mejora no solo la capacidad de lectura, sino la función cognitiva en general.

Nuestro cerebro es, pues, flexible. Es un órgano que puede ser moldeado de la misma manera que un músculo cuando se levantan pesas. Así, cuanto más se usa el cerebro, más fuerte y más dúctil se vuelve. Ya sabes: practicando ejercicio físico también ayudas a tus funciones cognitivas a desarrollarse.

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