¿Cómo proteger a los niños del sol del verano?

9 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Mario Benedetti Arzuza
Los días de verano son muy importantes para los más pequeños de la casa porque son sinónimo de vacaciones. Dado que las temperaturas son muy altas, es fundamental tomar las previsiones necesarias.

La época del verano es la más esperada por los pequeños de la casa. Son los días ideales, de sol y buen tiempo para ir a la playa, visitar los parques, jugar en el jardín y en la casa del árbol. En fin, todo lo relacionado con los juegos al aire libre y disfrutar la naturaleza.

Sin embargo, al tratarse de la estación de más calor, se pueden correr ciertos riesgos si no se toman las medidas pertinentes. Proteger la piel con bloqueador, mantener una buena hidratación, refrescarse y colocarse bajo la sombra cada cierto tiempo, son algunas de las medidas principales a poner en práctica.

Ahora bien, los padres deben proteger a los niños del sol del verano y, poco a poco, según su edad, enseñarles a hacerlo por sí mismos. Por supuesto, aunque aprendan a cuidarse, siempre será necesaria la supervisión. 

Recomendaciones para proteger a los niños del sol del verano

Niños jugando en el parque.

Utilizar protector solar

Una hora antes de iniciar los juegos en el jardín, en la piscina o salir de compras, procura tener al alcance los materiales necesarios para proteger al pequeño. Se recomienda colocar protector solar tanto en la cara como en el cuerpo (sobre todo en las zonas más expuestas).

El protector debe ser de un factor bastante alto y debe retocarse varias veces. Sobre todo si hay contacto con el agua o el niño ha sudado demasiado. 

Por otra parte, siempre es recomendable evitar las horas de mayor radiación solar, ya que es cuando los rayos solares son más intensos y pueden causar quemaduras más graves, incluso usando protección. Entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde lo mejor es evitar salir al sol

Descubre: Mitos y curiosidades sobre el protector solar

Vestimenta adecuada

Es conveniente vestir a los niños con prendas frescas y ligeras, preferiblemente de algodón. Este tipo de tejido permite la transpiración de la piel y ayuda a mantener al niño a buena temperatura. En cambio, las telas sintéticas son as menos recomendables porque dificultan la transpiración en gran medida y, además, acumulan el calor.

Los gorros y las prendas que cubren grandes extensiones del cuerpo (como las franelas manga larga) en combinación con el protector solar en las zonas que quedan expuestas, ayudarán a proteger a los niños de sufrir una insolación.

Hidratación y alimentación saludable

La hidratación es imprescindible todos los días para proteger niños del sol del verano. Prima el consumo abundante de agua y líquidos durante todo el día. Aunque el pequeño no manifestar deseo de beber agua, debes suministrarle pequeñas cantidades cada dos horas, aproximadamente. Evita los refrescos o gaseosas, debido a que contienen azúcar.

En cuanto a los alimentos, se sugieren las frutas, las ensaladas y sopas frías. Procura tener en casa frutas de temporada como:

  • Sandía.
  • Banana.
  • Fresas.
  • Cerezas.
  • Tomates.
  • Zanahoria.

Controla la temperatura corporal

Los adultos deben tratar de mantener una temperatura corporal de 37 ºC para su correcto funcionamiento. Esto lo puedes conseguir consumiendo bebidas y alimentos que no sean muy fríos. Tómalos a temperatura natural.

  • Procura duchar al niño con agua templada para evitar un choque térmico en el organismo si lo haces con agua fría. En este último caso, se puede producir un efecto rebote, por lo que sentirá un calor más fuerte después de la ducha.
  • Otra opción es rociar agua templada en los pies las manos y la nuca o las partes expuestas al sol cuando estés fuera de la casa.

Ambienta el interior de la casa

Crear un ambiente fresco dentro de la casa también es necesario para proteger a los niños del sol o, mejor dicho, de las altas temperaturas. Mantener las persianas y cortinas bajadas en los momentos de intenso calor. En caso que las temperaturas estén muy altas en el exterior, evita abrir las ventanas.

Activa los aparatos electrodomésticos como aire acondicionados y ventiladores para refrescar la casa. Así el niño podrá jugar y la estancia será más agradable. Recuerda controlar la temperatura del ambiente, porque al momento de salir puede perjudicarte el cambio brusco de temperatura.

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Otras alternativas

Hay que tener presente que el sol es la principal fuente de vitamina D, que ayuda a la absorción y fijación del calcio en los huesos. Por tanto, se recomienda no esconderse completamente del sol.

Lo ideal es tener un contacto indirecto utilizando barreras físicas, como transitar por las calles bajo la sombra o usar sombrillas y gorras. Así evitarás también  el exceso de cremas protectoras.

No es necesario caer en el estrés y la sobreprotección. No obstante, sí debemos proteger a los niños del sol de verano y sus efectos nocivos. Para ello, pon en práctica las recomendaciones antes mencionadas y así garantizarás su bienestar y salud.

Por último, es  importante que los niños aprendan a disfrutar de los beneficios del sol en forma segura. Así lograremos que en el futuro sean adultos sin enfermedades de la piel por esta causa.