Chancroide: síntomas y tratamiento

4 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
El chancroide es una enfermedad infecciosa producida por una bacteria . La principal medida preventiva es el uso de preservativos y reducir el número de parejas sexuales.

El chancroide es una infección bacteriana. La bacteria responsable de esta infección es la Haemophilus ducreyi. Esta infección se encuentra en muchas partes del mundo, incluyendo África y el sudoeste asiático. En los países desarrollados, muy pocas personas son diagnosticadas con chancroide.

De esta forma, la mayoría de las personas que reciben este diagnóstico contrajeron la enfermedad fuera de su lugar de residencia, en áreas donde la infección es más común.

El chancroide es una enfermedad que cursa con llagas o úlceras genitales. Se puede transmitir de dos maneras:

  • La transmisión sexual a través del contacto piel a piel con una herida abierta.
  • La transmisión por medio de autoinoculación cuando se hace contacto con el líquido como el pus de la úlcera.

Se considera que una persona presenta capacidad de contagiar cuando las úlceras o llagas están presentes. Esto significa que siempre que haya úlceras chancroides en el cuerpo, la persona lo puede transmitir. Sin embargo, no ha habido ninguna enfermedad en lactantes nacidos de mujeres con esta enfermedad.

El chancroide

Síntomas y signos

Cuestionario de presencia de úlceras genitales
El principal síntoma del chancroide es la presencia de úlceras en la zona genital, que pueden ser dolorosas y sufrir complicaciones.

El período de incubación de la Haemophilus ducreyi es de entre 3 y 7 días. Después, empiezan a aparecer pequeñas pápulas dolorosas que se transforman rápidamente en úlceras superficiales.

Estas úlceras son blandas, con bordes irregulares y socavados, lo que implica que existe tejido que cuelga sobre ellas. Tienen un límite eritematoso. Además, suelen tener un tamaño variable y, a menudo, se funden entre ellas para formar una sola. En algunos casos, pueden llegar a formar una fístula.

En ocasiones, las lesiones del chancroide más profundas provocan una destrucción del tejido importante. Por otro lado, los ganglios linfáticos se inflaman y aumentan de tamaño. Incluso, pueden llegar a juntarse entre ellos hasta formar un absceso de pus que se conoce como bulbón.

Cabe decir que el chancroide puede diseminarse a otras partes del cuerpo y producir nuevas lesiones. Otros síntomas de esta infección son:

  • Fimosis: estrechez de la abertura del prepucio que impide descubrir el glande total o parcialmente.
  • Estenosis uretral: se produce cuando se estrecha el conducto que transporta la orina hacia el exterior del cuerpo, es decir, la uretra.
  • Fístulas uretrales.

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¿Cómo se puede tratar?

Médico sujetando una pastilla
Puesto que su origen es bacteriano, la toma de antibióticos será el tratamiento de elección aplicado por el médico.

El tratamiento se debe llevar a cabo lo antes posible. Si se sospecha, por los síntomas observables, que el paciente puede estar padeciendo esta enfermedad, se debe establecer cuanto antes un tratamiento acorde.

Al tratarse de una enfermedad producida por una bacteria, el tratamiento consistirá en la administración de antibióticos. El más recurrido es la azitromicina (1 gramo por vía oral), la ceftriaxona (250 mg vía intramuscular) y el ciprofloxacino a lo largo de 3 días.

Una medida básica es tratar a las parejas sexuales de los diez días anteriores al inicio de los síntomas, incluso aunque dichas parejas no presenten ningún síntoma característico. También es de suma importancia que la persona afectada no mantenga relaciones sexuales sin protección durante el tratamiento.

Además, en los casos en los que haya un gran ganglio fluctuante, suele ser necesario drenarlo, bien por una incisión o bien por aspiración con aguja.

Si el paciente cumple con el tratamiento recomendado, siempre bajo el consentimiento médico y nunca bajo automedicación, los síntomas deberían mejorar en los 3 días siguientes. Hay casos, como las personas con VIH, que pueden llegar a necesitar hasta dos semanas para su curación.

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Prevención del chancroide

Hombre sujetando un preservativo: prevención del chancroide
El mejor método de prevención frente al chancroide es mantener relaciones sexuales con protección de barrera.

La medida básica de prevención es no mantener relaciones sexuales con una persona infectada sin protección. Además, limitar el número de parejas sexuales reduce el riesgo de ser infectado. Usar preservativos disminuye, considerablemente, la posibilidad de infectarse con chancroide.

Si tienes sospecha de estar infectado por chancroide, tienes que evitar cualquier contacto sexual hasta que se consulte a un médico, el cual hará el diagnóstico correspondiente para confirmar o descartar la infección.

También debes comunicar a tus parejas sexuales inmediamente que padeces esa infección para que ellas también se puedan examinar y, en caso necesario, tratarse.

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