Anestesia y analgesia dental en odontología

31 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
La analgesia y la anestesia dental son dos procedimientos fundamentales para ayudar al paciente a someterse a una intervención quirúrgica odontológica.

El importante avance en las técnicas de cirugía oral e implantología ha ido acompañado de la introducción de la anestesia y analgesia dental que permite convertir un procedimiento quirúrgico que podría ser desagradable en una experiencia casi imperceptible.

La sensación de dolor, que se manifiesta durante el tratamiento dental, es un factor que a menudo se hace decisivo por parte del paciente a la hora de querer ir a hacer una consulta al profesional odontólogo.

Por esta razón, la anestesia y analgesia dental es una cuestión que está constantemente en estudio por parte de los médicos y los odontólogos. Los médicos modernos tienen muchos medios y métodos para asegurar la calidad y eficiencia de la anestesia.

Por lo tanto, hoy en día existen varios medicamentos que ayudan a que las visitas al dentista sean más relajadas y cómodas. Algunos medicamentos controlan el dolor, otros ayudan a relajarse y otros inducen ligeramente el sueño al paciente durante el tratamiento dental.

Para decidir que anestesia y analgesia dental se va a utilizar, se ha de valorar el tipo de procedimiento, la salud general del paciente, su historial de alergias y el grado de ansiedad. Estamos hablando continuamente de la anestesia y analgesia dental pero, ¿sabemos como funcionan?

¿Qué es la anestesia y la analgesia dental?

Mujer en el odontólogo: Anestesia y analgesia dental
Gracias a la aplicación de anestésicos, se facilita el tratamiento de muchas afecciones bucales que requieren intervención quirúrgica.

Los anestésicos son sustancias que inducen la incapacidad temporal de percibir un estímulo. Esto se debe a que afectan al sistema nervioso periférico o central para poder reprimir las respuestas al dolor, la presión y el tacto.

La administración de los anestésicos puede ser directamente sobre las mucosas, mediante una infiltración, o sobre un tronco nervioso. O bien, administrarse de forma sistémica para inducir la anestesia general al paciente.

En cuanto a los analgésicos, son fármacos que impiden que se desencadene la sensación de dolor. Para conseguirlo, inhibien las enzimas responsables de la síntesis de las moléculas desencadenantes de esta sensación tan desagradable.

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Anestesia local

Mujer con dolor en la mandíbula.
En su mayoría, las intervenciones únicamente requieren anestesia local, de forma que se reducen los riesgos durante la intervención.

La anestesia local es aquella que se aplica directamente sobre los tejidos de la zona que se va a intervenir. Se utiliza para intervenciones menores sobre partes muy circunscritas.

Este tipo de anestesia bloquea los nervios que sienten o transmiten el dolor. Esto hace que los tejidos de la boca se entumezcan. Por lo tanto, los anestésicos locales tienen que se administrados en una zona cerca del nervio con el fin de que se difundan correctamente y proporcionen una anestesia profunda.

A veces, antes de llevar a cabo la infiltración, el dentista aplica un anestésico tópico para entumecer la zona. Con ello se consigue que la administración del anestésico local sea lo menos molesta posible.

La aplicación de los anestésicos locales suelen ser para llevar a cabo alguno de los siguientes procedimientos odontológicos:

Anestesia general

En el caso que se necesite eliminar por completo la sensibilidad dolorosa en todo el cuerpo, se debe administrar un anestésico que induzca a la anestesia general. Este tipo de analgesia se utiliza en menor medida que la local en el ámbito odontológico.

Esto se debe a que la anestesia general tiene muchas contraindicaciones y muchos efectos secundarios que persisten varios días después del procedimiento. Estos efectos secundarios pueden ser algunos de los siguientes:

  • Broncoespasmo.
  • Variaciones en la actividad motora.
  • Aumento de la presión arterial.

Sin embargo, este tipo de anestesia también presenta una serie de ventajas. Estas pueden ser asegurar la tranquilidad y la ausencia de perturbaciones para el paciente, así como un menor riesgo de desarrollo de procesos inflamatorios después de la intervención.

La anestesia general se reserva para pacientes que presenten signos de pánico ante una intervención quirúrgica de este tipo. También se utiliza cuando las lesión de los dientes en muy compleja y para algunas enfermedades crónicas relacionadas.

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Anestesia y analgesia dental: analgésicos

Antiinflamatorios
Tras la operación se recomienda el uso de analgésicos y antiinflamatorios para calmar las molestias y el dolor.

Los fármacos analgésicos en el campo de la odontología se indican para el tratamiento a corto plazo del dolor de moderado a grave y para el tratamiento del dolor postoperatorio agudo, moderado y grave.

Los analgésicos más utilizados son los AINEs o antiinflamatorios no esteroideos. Son un grupo de fármacos que actúan, sobre todo, inhibiendo a la ciclooxigenasas. Las ciclooxigensas son unas enzimas encargadas de la síntesis de prostaglandilas.

Por su parte, las prostaglandinas son unas sustancias de nuestro organismo que, entre otras funciones, son las mediadoras del dolor. Por lo tanto, al inhibir su síntesis, no se puede desencadenar la sensación de dolor. Algunos fármacos analgésicos frecuentes son el ibuprofeno, el paracetamol o el ketorolaco, entre otros.