Acción de orinar involuntariamente en la infancia

24 febrero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
Normalmente, la acción de orinar involuntariamente se resuelve sola a medida que madura el niño. De no ser así, se deben hacer unos cambios en el estilo de vida que debemos conocer.

La acción de orinar involuntariamente también se le conoce por el nombre de enuresis o como incontinencia nocturna. Cuando una persona la sufre, se micciona involuntariamente mientras duerme a una edad en la que no debería suceder.

No obstante, no tienen por qué suceder específicamente por la noche. Además, para que sea considerada enfermedad, debe producirse por lo menos dos veces cada día durante un mínimo de 3 meses consecutivos en niños mayores de 4 años.

La acción de orinar involuntariamente suele ser más frecuente en varones. A pesar de ser un trastorno relativamente común, la Asociación de Pediatría indica que no se han realizado muchos estudios epidemiológicos de esta condición. No obstante, todos los datos coinciden en que la incidencia disminuye a medida que el niño crece.

Enuresis nocturna: orinar involuntariamente

Causas

Mujer al lado del retrete con las piernas cruzadas
La enuresis es un proceso normal en los más pequeños, que suele desaparecer con la maduración del niño.

La acción de orinar involuntariamente no tiene todavía una causa principal bien definida. Sin embargo, hay varios factores que pueden ser claves en su aparición:

  • Vejiga pequeña: la vejiga no está lo suficientemente desarrollada para contener la orina que se produce.
  • Incapacidad de reconocer el llenado de la vejiga: el niño está profundamente dormido y no se despierta cuando su vejiga está llena. Puede ocurrir porque los nervios que controlan la vejiga no han madurado lo suficiente.
  • Falta de equilibrio hormonal: cuando el individuo no tiene una producción suficiente de la hormona antidiurética o vasopresina.
  • Infección de las vías urinarias: además de la acción de orinar involuntariamente, también aparecen, en este tipo de infección, necesidad de orinar a menudo, orina de color rojizo o rosáceo y dolor en la acción.
  • Apnea del sueño: a veces, la acción de orinar involuntariamente es un signo de apnea obstructiva del sueño. Se trata de un trastorno por el cual la respiración del niño se ve interrumpida durante el sueño.
  • Estreñimiento crónico: para defecar se utilizan los mismos músculos que para orinar. Por lo tanto, cuando el estreñimiento se alarga en el tiempo, estos músculos pueden presentar alguna disfunción y contribuir a causar la enuresis.

Además de las causas mencionadas, muchas veces esta patología es de carácter hereditario, por lo que, si uno de los progenitores ha tenido este problema durante su infancia, las posibilidades de que sus hijos también lo tengan son elevadas.

Por último, mencionar que las situaciones de estrés también favorecen la aparición de la acción de orinar involuntariamente en el niño.

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Síntomas y complicaciones

Esta afectación no implica ninguna amenaza para la salud del paciente, siempre y cuando su causa no sea física. El principal síntoma es, como su nombre indica, la micción involuntaria. Suele producirse durante la noche y con una frecuencia de, al menos 2 veces al mes.

En cuanto a las complicaciones, el niño o la persona afectada puede sentir vergüenza o pérdida de la autoestima debido al problema, por lo que es importante darle seguridad. Además, si la enuresis es debida a un problema físico y no se hace el caso que debe, se pueden desencadenar complicaciones importantes.

El niño también puede sufrir erupciones en las nalgas y en el área genital si duerme con la ropa interior húmeda.

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Tratamiento y precauciones

Niño en orinal con montañas de pañales
El primer paso será crear buenos hábitos durante la noche para evitar la incontinencia.

Para empezar, es importante ir al baño a horas regulares durante el día y la noche para tratar de prevenir algunos aspectos de la enuresis.

Normalmente este problema se resuelve solo a medida que madura el niño. De no ser así, se deben hacer unos cambios en el estilo de vida como limitar el consumo de líquidos por la noche.

Si no se consigue, el médico puede optar por un tratamiento farmacológico y la utilización de unas alarmas de humedad. Las alarmas son unos dispositivos que se conectan a una compresa sensible a la humedad. Cuando el niño comienza a orinas, ésta suena con el fin de despertarlo.

Los medicamentos son el último recurso. Se utilizan para retrasar la producción nocturna de orina y para calmar la vejiga.

Además de estas medidas, hay una serie de precauciones que favorecen a solucionar este problema:

  • Incentivar al niño a que orine 2 veces antes de acostarse.
  • Sugerirle que orine cada 2 horas aproximadamente.
  • Evitar las erupciones cutáneas ayudándole a enjuagarse las nalgas y la zona genital todas las mañanas.

Por todo ello, aunque la eneuresis nocturna es algo frecuente en niños y va desapareciendo con la maduración, en algunos casos puede persistir. Entonces, será necesario consultar con nuestro médico ante cualquier duda.