¿Cómo se usa la sal correctamente?

Como ya ingerimos sal con los alimentos, no se recomienda consumir más de medio gramo mal día, es decir, el equivalente a una cucharadita de café

Se habla mucho del consumo de sal y de que es perjudicial para la salud. Sin embargo, no sabemos bien cuánto es lo permitido, en qué platillos utilizarla, etc. Las voces a favor indican que el sodio es indispensable para nuestras funciones vitales y los disertantes dicen que es totalmente dañino para el cuerpo. ¿A quién creemos? ¿Cómo se usa la sal correctamente? Estas son algunas preguntas que responderemos en este artículo.

El cuerpo sí necesita sal

Pero atención, porque al leer este título muchos comenzarán a echarle sal a la comida sin miramientos, y eso no está bien. Lo cierto es que nuestro organismo precisa sodio para llevar a cabo ciertos procesos metabólicos, para que el estómago pueda producir sus jugos, etc.

El problema actual no es consumir sal (cloruro de sodio en su nombre científico), sino cómo ha sido tratado o procesado dicho condimento. El mecanismo que se usa hoy en día para ello es el que se conoce como “yodatado”, que le quita la gran mayoría (por no decir todas) las propiedades naturales.

El consumo desequilibrado de sal es lo que causa las enfermedades relacionadas que conocemos, como por ejemplo:

  • Hipertensión arterial
  • Problemas renales (insuficiencia, formación de piedras en los riñones)
  • Caída del cabello
  • Arterosclerosis
  • Arrugas y manchas en la piel
  • Irritación en los intestinos
  • Sequedad en la garganta
  • Estreñimiento
  • Estrechez en las venas (no permiten el paso de la sangre como corresponde)
  • Aparición de ojeras
  • Desequilibrios en el hígado
  • Problemas en la sanbre
  • Enfermedades cardíacas
  • Gota
  • Acumulación de líquidos (edema)
  • Sobrepeso

Consumo-de-sal

Cuanta más sal le añadimos a la comida, más queremos echarle. ¿A qué crees que se debe esto? A que la sal yodatada o yodada va quemando las papilas gustativas y cada vez le sentimos menos el gusto salado a las cosas. Lo mismo ocurre con los edulcorantes artificiales en los dulces.

Si a esto le sumamos el hecho de que la comida procesada y ya preparada tiene una gran cantidad de sal desde el momento de preparación, la lengua está cada vez más acostumbrada a este sabor y desplaza a los demás. De esta manera, vamos perdiendo la capacidad de disfrutar de los sabores naturales de la comida y todo lo que ingerimos nos parece insípido, a no ser que le echemos una buena cantidad de sal.

Los riñones tienen la capacidad para eliminar 5 gramos de sodio por día a través de la orina (para ello necesitas beber dos litros de agua diarios). Si se eleva este nivel de sal en la dieta, se va acumulando en el cuerpo y eso causa muchos problemas. ¿Dónde se almacena el “sobrante”? En los tejidos y órganos. Así es como sufrimos de retención de líquidos.

Sal-consecuencias

Básicamente, los edemas aparecen cuando el riñón ya agotó su capacidad para excretar la sal y los líquidos. El resto queda alojado en diversas partes del cuerpo, provocando, entre otras cosas, sobrepeso.

Otro de los síntomas del exceso de sal en el cuerpo es la resequedad en los ojos, la piel y las mucosas (ojos, nariz, etc). Aparecen las arrugas, la sensación de acartonamiento, irritación ocular, la piel empieza como a descascararse, etc.

Si nos gusta la Historia Antigua, seguro sabremos que los egipcios utilizaban mucha sal para embalsamar a los cuerpos, ya que este elemento seca los líquidos.

Entonces, ¿cuánta sal puedo consumir por día?

Toda esta introducción nos sirve para comprender por qué es malo el exceso de sal. Por más que los riñones puedan eliminar 5 gramos al día, no consumas más de 0,5. Esto equivale a una cucharadita de café. ¿Cómo tan poco? ¡Si eso es lo que le añado a una ensalada!

Consumo-de-sal-por-dia

Es necesario entonces que empieces a llevar a cabo una dieta más saludable. Recuerda que 13 gramos de sal al día es lo mismo que avanzar 1 año de vida. Ten en cuenta estos tips para consumir menos sal:

  • Cocina los alimentos sin sal (por ejemplo, las pastas, el arroz, los vegetales hervidos).
  • No lleves el salero a la mesa para evitar las tentaciones.
  • Elige sales naturales como la sal marina o la sal rosa del Himalaya que no han pasado por procesos de yodado.
  • Condimenta tus alimentos con zumo de limón, vinagre, aceite de oliva y todas las especias que se te ocurran.
  • Come aquello que no requiera añadir sal.
  • Bebe al menos dos litros de agua al día para excretar la sal a través de la orina.
  • Evita todos los alimentos procesados o ya preparados.
  • No comas comida rápida.
  • No pidas sal en los restaurante

Sal-marina

Ingiere infusiones que te ayuden a limpiar los riñones para que estos puedan realizar mejor su trabajo. No basta con beber un té de cola de caballo, diente de león o perejil (los mejores en estos casos), sino también comprometerse a dejar de consumir sal. De esta manera, te sentirás más saludable y evitarás muchas enfermedades y dolencias.

Aprende a disfrutar de los sabores de la comida. Si estás acostumbrado a echarle una buena cantidad de sal a tus platos, seguramente el proceso será difícil. Puedes ir reduciendo de a poco la ingesta hasta que las papilas gustativas vuelvan a percibir los gustos de las comidas.

Categorías: Buenos Hábitos Etiquetas: