¿Por qué debemos poner los frutos secos y las semillas en remojo?

Aunque ya nos aportan beneficios si los consumimos directamente, al remojarlos durante un tiempo se potenciarán las propiedades tanto de las semillas como de los frutos secos

Los frutos secos y las semillas son alimentos imprescindibles en nuestra dieta, gracias a sus excelentes y completos valores nutricionales.

Además, los podemos tomar en cualquier momento que sintamos el ansia de ingerir cualquier cosa, ya que son muy saciantes.

Descubre en este artículo cuáles son sus propiedades, así como por qué debemos ponerlos siempre en remojo antes de consumirlos.

Beneficios de los frutos secos y las semillas

Los frutos secos y las semillas están siempre presentes en la pirámide nutricional. Son alimentos muy energéticos que, en pequeñas cantidades, nos aportan una gran cantidad de nutrientes.

En realidad, con un puñado al día podemos evitar algunos déficits de vitaminas y minerales.

  • Son alimentos ricos en proteína vegetal, muy adecuada para reducir el consumo de la proteína animal sin riesgo a padecer problemas de salud.

Por este motivo son muy recomendables para niños y deportistas, aunque todos los podemos consumir en cantidades moderadas.

  • Aportan una buena cantidad de grasas saludables, imprescindibles para tener un peso equilibrado.
  • Tienen un alto contenido en fibra, ideal para regular la función intestinal y prevenir el estreñimiento de manera natural.
  • Son una fuente excelente de vitaminas y minerales.

Ver también: ¿Cómo saber si me faltan minerales?

¿Cuáles elijo?

El remojo es imprescindible

 

Tenemos una gran variedad para elegir, según su sabor o sus propiedades para la salud:

Frutos secos

  • Nuez: Excelente para mejorar la función cerebral.
  • Avellana: Regula los niveles de azúcar en sangre y favorece la evacuación intestinal.
  • Almendra: Facilita la lactancia y aporta mucha vitamina E y calcio.
  • Nuez de macadamia: Alto contenido en grasas saludables.
  • Nuez del Brasil: Fuente natural de selenio.
  • Pistacho: Muy rico en hierro, muy adecuado para combatir la anemia.
  • Piñón: Destaca por su contenido en vitamina B1.
  • Anacardo: Tiene un alto contenido en magnesio, ideal para la musculatura y los nervios.

Semillas

  • Girasol: Rica en vitamina B1, vitamina E, magnesio, hierro, fósforo y calcio.
  • Calabaza: Uno de los mejores remedios para prevenir los parásitos intestinales y los problemas de próstata.
  • Sésamo: Es la mejor fuente vegetal de calcio, imprescindible si no consumimos lácteos.
  • Lino: Rico en ácidos grasos esenciales, los cuales mejoran el aspecto de la piel, el cabello y las uñas.
  • Chía: Favorecen la evacuación intestinal y reducen el colesterol.

El remojo es imprescindible

Frutos secos

Los frutos secos y las semillas crudas, así como las legumbres, están recubiertos de unas sustancias conocidas como inhibidores de enzimas.

Los inhibidores de enzimas tienen la función de prevenir una germinación prematura y ayudan a conservar los nutrientes para el crecimiento de la planta.

No obstante, al consumirlos, impedimos la absorción de algunos minerales y proteínas y se dificulta su digestibilidad.

Si los ponemos en remojo durante unas horas evitamos este problema y activamos la semilla para consumirla o germinarla.

Cada fruto tiene su tiempo aproximado de remojo:

  • Almendras: 12 horas.
  • Semillas de chía y de lino: 2 horas.
  • Nuez y avellana: 8 horas.
  • Semillas de calabaza y de sésamo: 6 horas.
  • Semillas de girasol: 4 horas.
  • Piñones, pistachos, anacardos, nueces de Brasil y nueces de macadamia: no es necesario el remojo.

Después de activarlos, los podemos tostar a fuego lento si deseamos potenciar su sabor.

Hay que destacar que las semillas de lino y de chía, al ponerlas en remojo, sueltan los mucílagos, que es una fibra muy beneficiosa para favorecer el tránsito intestinal.

Podemos batirlas o licuarlas junto con el agua del remojo para que cumplan esta función.

Te recomendamos leer: 7 increíbles beneficios de las semillas de chía

Cómo introducirlos en la dieta

Frutos secos

Aunque los frutos secos y las semillas podemos consumirlos en cualquier momento, te proponemos algunas ideas originales para que no falten en tus menús de cada día:

  • Para enriquecer los cereales del desayuno.
  • Una crema de cacao y avellana untable casera, endulzada con miel.
  • En batidos, junto con frutas y avena.
  • Semillas o frutos secos tostados y molidos, en salsas y vinagretas.
  • En las masas de los bizcochos y galletas, bien molidos, a modo de harina, pero mucho más nutritiva.
  • Para elaborar bebidas vegetales caseras.
  • Para complementar postres, como manzanas al horno con nueces, o trozos de naranja con miel y almendras laminadas.
  • También podemos germinar las semillas y añadirlas a todo tipo de platos y aperitivos.
  • El sésamo tostado y molido con sal, conocido como gomasio, es un condimento delicioso para arroces y pastas.