¿De qué modo sueles llevar tu bolso? ¡Aprende a cuidar de tu espalda!

Si optas por un bolso grande terminarás llenándolo y pesará demasiado. Para cuidar de tu espalda elige mejor bolsos pequeños y, a ser posible, cárgalo en el antebrazo

A la hora de hablar del problema de los bolsos para la salud y, en especial, para la espalda, siempre se hace referencia a los niños. Son ellos quienes cargan cada día el peso de sus libros, no obstante, con la llegada de las “mochilas trolley” o con ruedas, parece que el problema se ha aliviado un poco.

Ahora bien, ¿qué ocurre con nosotras? Las mujeres estamos más que acostumbradas a llevar siempre un bolso, ya sea para ir al trabajo, para comprar e incluso para ir de fiesta. Lo más curioso es que, sin saber cómo, acaban pesando demasiado.

¿Qué consecuencias tiene para nuestra salud? ¿Qué tipo de bolso sería el más adecuado para cuidar mejor de nuestros huesos y espalda? Te lo descubrimos a continuación.

Consecuencias de llevar mal un bolso para nuestra salud

No pasaría nada si llevásemos bolso de modo puntual. No obstante, el auténtico problema llega cuando hacemos un mal uso continuado de mochilas, bolsas, carteras y esos bolsos tan atractivos que hacen juego con nuestros zapatos. Es por ello por lo que cada día llegan a las consultas de los especialistas decenas de mujeres con dolores, molestias y problemas graves de espalda que podrían evitarse si siguiéramos unas pautas muy sencillas sobre el uso adecuado de los bolsos.

Toma nota de cuáles son los problemas más comunes asociados al peso y la incorrecta utilización de esos complementos de moda y, a su vez, “herramientas de trabajo”.

1. Desviaciones de columna

Dolor de espalda

Hagamos un pequeño recorrido sobre la salud de nuestra espalda. Pensemos, por ejemplo, en el peso que nosotras mismas hemos cargado sobre ella en nuestra infancia, cuando aún no existían las carteras con ruedas para el colegio que están tan de moda hoy en día.

Tengamos en cuenta ahora todo el peso que solemos llevar en bolso para ir al trabajo, o cuando salimos a comprar, o cuando vamos de viaje… Según nos explican los traumatólogos, las desviaciones empiezan a producirse en las primeras etapas de crecimiento, es decir, en la infancia.

Más tarde, hay que sumarle nuestros hábitos posturales, casi siempre incorrectos, el modo en que nos sentamos, en que estamos frente al ordenadorPoco a poco vamos causando graves daños a la columna hasta que llega el primer latigazo, los primeros problemas…

2. Los hombros, la parte más delicada del cuerpo

Dolor-en-los-hombros

¿Sabías que los hombros son la parte más frágil de nuestro esqueleto? Así es, y los más vulnerables ante el uso de bolsos, bandoleras, carteras y mochilas. En ellos se apoyan los músculos y huesos de la espalda para vencer los pesos que les ponemos cada día y en cada momento.

Cuando colocamos sobre ellos una carga determinada, obligamos a nuestro cuerpo a tener que equilibrarse y ello supone doblar la espalda. No nos damos cuenta, pero estamos contribuyendo día a día a que nuestro eje postural se vea afectado, a que los huesos de los hombros sufran un lento desgaste y a que nuestra espalda se sobrecargue con una postura errónea que repetimos día tras día a lo largo de muchas horas.

Consejos para llevar un bolso de forma adecuada sin que la espalda se resienta

bolsos

Lo primero que te diría tu fisioterapeuta es que lo mejor es no llevar bolso, o que este fuera lo más pequeño posible o que cargaras en él solo tu documentación, las llaves y el teléfono móvil. Sin embargo, todas sabemos que es casi inevitable tener que llevar muchas más cosas. Si de verdad deseas evitar los problemas de espalda, debes tener muy en cuenta estos consejos básicos:

Sólo 1 kilo de peso: establece prioridades e incluye aquello que de verdad necesitas

Es tan básico como sencillo. La mejor forma de cuidar de tu espalda es evitar ponerle pesos, de ahí que debas establecer prioridades. ¿De verdad necesitas poner en tu bolso todo el set de maquillaje? ¿O todos esos documentos? No hace falta que incluyas tampoco esa botella de agua. ¡Lo ideal es que el bolso no pese más de un kilo!

Si debido a tu trabajo te ves obligada a tener que llevar más cosas, los médicos nos indican una regla básica que debes recordar: lo máximo que puedes llegar a cargar es el 15 por ciento de tu peso.

Coloca los objetos más pesados en el fondo del bolso

Vamos a evitar que lo que llevemos en el bolso se mueva, y que a su vez, ocasione lesiones en el cuello. Según numerosos estudios, el sencillo truco de colocar los objetos que pesan más en la parte baja del bolso nos va a evitar problemas de salud y limitará los daños en la curvatura espinal.

Cuidado con los hombros

Los hombros y el cuello son las zona más afectada por el peso de los bolsos. Es por ello por lo que debes tener especial cuidado a la hora de cargar las típicas carteras o bandoleras con asas sobre un solo hombro.

  • Elige cargar el bolso en el antebrazo antes que en el hombro.
  • Si usas bandolera, recuerda cambiarte cada 15 minutos el peso sobre el otro hombro. El asa del bolso debe ser ancha y acolchada.
  • No uses “maxibolsos”, ya que al final acabarás llenándolos más de la cuenta. Elige mejor bolsos pequeños y, a ser posible, que no se carguen sobre los hombros. Mejor en el antebrazo.

Mantén el peso lo más cerca posible del cuerpo

  • Si llevas el bolso en el antebrazo, recuerda pegarlo lo más posible a tu cuerpo. De ese modo reducimos lesiones y sobrecargas en los músculos espinales.
  • Cambia el peso del bolso cada 15 minutos al otro brazo para no dañar tus codos.
  • Cuida de que el bolso no se balancee mientras andas.