Los mejores y peores aceites de cocina para su salud

A pesar de la mala fama que cosechó durante años, el aceite de coco aporta energía al cerebro y ayuda a mantener sano el organismo

Desde hace muchos años la grasa se ha ganado una mala reputación por el hecho de ser una de las principales causas de sobrepeso y obesidad, además de conllevar a otros problemas de salud graves.

Sin embargo, varios estudios han evidenciado que hay grasas saludables y que estas se deben consumir en determinada cantidad para garantizar un buen funcionamiento de todos los órganos del cuerpo.

Una de las fuentes principales de grasa son los aceites que se utilizan con frecuencia en la cocina. La mayoría son de origen vegetal y, en menores casos, se llegan a utilizar de origen animal aunque se ha comprobado que son más perjudiciales para la salud.

Muchas personas creen que, por el hecho de ser de origen vegetal, todos los aceites de cocina son buenos para la salud. Lo cierto es que hay algunos que no son recomendados, ya que son sometidos a un proceso que les quita sus propiedades y los hacen dañinos para el cuerpo.

Para aquellas personas que están preocupadas por el tipo de aceite de cocina que están utilizando en la preparación de sus alimentos, hoy vamos a compartir un listado y vamos a clasificar los que son buenos y los que pueden ser dañinos.

Los mejores aceites de cocina para la salud

Los aceites de cocina que no le hacen daño a la salud son aquellos que están compuestos por grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas, o también conocidas como “grasas buenas”.

Aceite de oliva

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Sin duda, el aceite saludable número 1 es el de oliva. Es un ingrediente básico en la dieta mediterránea, caracterizado por ser una grasa monoinsaturada con grandes beneficios para la salud cardiovascular.

El mejor que se puede comprar es aquel que no está refinado, ya que está presionado a bajos niveles de calor y esto ayuda a conservar los polifelones que son buenos para la salud.

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Aceite de coco

Aunque durante muchos años tuvo mala fama por su alto contenido de grasa saturada, varios estudios demostraron que en realidad es un aceite muy bueno.

La mayoría de grasa saturada que contiene es del tipo conocido como triglicéridos de cadena media, que el cuerpo transforma en energía en lugar de almacenarlo como grasa corporal.

Tiene propiedades antibióticas y antimicrobiales que  protegen el organismo de diferentes patógenos. Además, es una fuente de energía para el cerebro y contribuye a un organismo sano. Se debe evitar recalentar o mezclar con otros aceites.

Aceite de sésamo

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Este aceite de origen asiático es reconocido por ser fuente de grasas monoinsaturadas. Sus principales beneficios son atribuidos a su alto contenido de antioxidantes que no se llegan a destruir por el sometimiento al calor.

Además, contiene fosfatidilcolina, un nutriente relacionado con la buena salud cerebral. A pesar de esto, se recomienda su consumo limitado ya que también contiene ácidos grasos omega 6.

Los peores aceites de cocina para la salud

La mayoría de los aceites vegetales que se comercializan en el mercado a bajos precios son los que están compuestos por “grasas malas”, también llamadas grasas saturadas o grasas trans.

El consumo de este tipo de aceites se ha convertido en una de las principales causas de los problemas de colesterol alto.

Aceite de soja

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Este tipo de aceite es sometido a un proceso de hidrogenación que tiene como fin retardar su caducidad y mantener estable el sabor de los alimentos; este mismo proceso es el responsable de convertir esta grasa en un alimento poco saludable.

Para no considerarse un aceite dañino, este debe ser de origen orgánico.

Margarinas

En un principio se pensaba que la margarina era mucho mejor que la mantequilla por el hecho de ser de origen vegetal. Sin embargo, varios estudios demostraron que es mucho peor, ya que es rica en grasas trans.

Para elaborar la margarina, la grasa es sometida a un proceso de hidrogenación, que es el que la hace lucir fresca, cremosa y de un agradable sabor. Este procedimiento hace que este aceite sea dañino para la salud, en especial cuando se somete a altas temperaturas.

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Manteca de cerdo

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Este tipo de grasa es uno de los aceites preferidos en muchas cocinas del mundo, debido al sabor que le puede aportar a las comidas. A pesar de esto, es uno de los menos recomendados, ya que es rica en grasas saturadas que obstruyen las arterias y elevan los niveles de colesterol.