Cómo distinguir un ataque al corazón de un ataque de ansiedad

Aunque en un principio los síntomas del infarto y la ansiedad nos puedan parecer los mismos lo determinante a la hora de distinguir ambos ataques será el tiempo que duren sus síntomas

A menudo solemos confundir un ataque de ansiedad con uno al corazón ya que los síntomas, a simple vista, son bastante parecidos.

Si te has encontrado alguna vez en esta situación o tus nervios te juegan malas pasadas, toma nota de estas diferencias que harán que tú mismo puedas discernir de qué se trata.

Ataque al corazón. Qué es

Un ataque al corazón o infarto se produce cuando un coágulo en la arteria coronaria bloquea el suministro de sangre y oxígeno hasta el corazón.

Esto provoca latidos cardíacos irregulares, lo que conocemos como arritmias, que a su vez causan una disminución importante en la función de bombeo del corazón.

Si la obstrucción que no se trata en un periodo corto de tiempo acabará provocando la muerte del músculo cardíaco afectado.

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Síntomas de un ataque al corazón

Los primeros pasos ante el ataque al corazón

  • Si estás sufriendo un infarto tendrás un dolor opresivo, generalmente, en la zona central del pecho, en medio, y se puede sentir en el brazo izquierdo y en la espalda.
  • Asimismo, el dolor también puede irradiar al cuello, muelas y mandíbula.
  • La intensidad puede variar, pero dura más de cinco minutos y no afecta a la respiración.
  • Por otro lado, aparece una sensación de picazón que, en muchas ocasiones, sólo está presente en el brazo izquierdo.
  • También es común tener sudoración fría y pegajosa, náuseas e incluso vómitos.

Las personas que sufren un ataque al corazón no tienen una respiración agitada, por lo que no hay apenas casos en los que este, además, provoque un ataque de ansiedad.

Si ves que tienes algunos de esos síntomas desde hace ya cinco minutos, tendrás que llamar a la ambulancia o ir a urgencias de inmediato.

Ataque de ansiedad. Qué es

ansiedad

Un ataque de ansiedad también se conoce como ataque de pánico y consiste en una reacción muy intensa, acompañada de la sensación de falta de capacidad para controlar tu estado de nervios.

Las claves hay que buscarlas en el tipo de pensamientos que las provocan y que suelen ser de índole catastrofista, así como en la hiperventilación, que provoca un rapidísimo aumento de activación fisiológica generalizada.

Un ataque de ansiedad, a nivel físico, se da por la hiperactivación de la amígdala, la cual se pone en alerta cuando percibe que hay una situación de peligro.

Para intentar resolver el problema habrá que llegar a descubrir los motivos o para qué se dispara en nosotros la señal de alarma o amenaza ante estímulos que, objetivamente, no son peligrosos.

En cualquier caso, ante un cuadro así, lo mejor es acudir a un especialista para recibir un diagnóstico adecuado. Y es que a través de un tratamiento psicológico encontrarás el origen real del trastorno de pánico.

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Síntomas de un ataque de ansiedad

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En el caso de los ataques de ansiedad hay que recordar que se trata de un episodio de nervios que puede aparecer en las situaciones más comunes y aparentemente tranquilas de nuestra vida cotidiana.

  • Los síntomas de un ataque de ansiedad se suelen dar en un periodo máximo, generalmente, de 10 minutos y se trata de un dolor que se da en el área del pecho y es intermitente: igual que viene se va y viceversa.
  • En estos episodios también notarás entumecimiento y sensación punzante pero no se limitará al brazo izquierdo, ya que también se puede sentir en el brazo derecho, en las piernas y en los dedos.
  • Cuando se está sufriendo un ataque de ansiedad las personas tienen miedos irracionales, como a volverse loco.

No obstante, en el caso de que no estés seguro si tienes un ataque al corazón o de ansiedad, lo mejor será que vayas de inmediato al médico, pero esperar no será una buena idea en cualquiera de los casos.

Como te puedes imaginar, si estás sufriendo un ataque al corazón y no vas al médico rápidamente puede terminar en la muerte.

Por su parte, si tienes un ataque de ansiedad y no te tratas, puede que aumente la intensidad de los ataques, algo que, en cualquier caso, puede mejorar si se va a un especialista.

Lorena González

Psicóloga, docente, editora y redactora.Mi pasión es la psicología, mi motor la curiosidad y mi arma la escritura. Todos tenemos recursos para el cambio, ¿comenzamos a buscarlos?

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