Combate la vejiga hiperactiva poniendo en práctica estos 5 consejos

Una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, y en la que minimicemos la ingesta de grasas y calorías puede ayudarnos a evitar los problemas inflamatorios que influyen en la vejiga hiperactiva

La vejiga hiperactiva es un síndrome que se produce por la contracción involuntaria y repentina de los músculos que rodean este órgano.

Es una dolencia bastante embarazosa, no solo porque provoca ganas de orinar a cada instante, sino porque puede causar pérdidas de orina e incontinencia.

Sus principales detonantes son la ingesta excesiva de líquidos y el estrés, aunque también puede darse por desequilibrios nerviosos, problemas neurológicos y debilitamiento del suelo pélvico.

Si bien en cada persona puede desarrollarse de forma diferente, es necesario que todos le presten atención para evitar que se convierta en un problema crónico.

Y es que, cuando no se atiende de forma oportuna, la persona puede perder el control sobre sus hábitos de micción y, a futuro, desarrollar incontinencia severa.

Por fortuna, hay varios hábitos y tratamientos que pueden facilitar su control de forma natural antes de tener que recurrir a otros procedimientos.

A continuación te compartimos 5 buenos consejos para que no dudes en aplicarlos ante este problema.

¡Descúbrelos!

1. Fortalece los músculos del suelo pélvico

Puente con pesas

La práctica habitual de ejercicios para el fortalecimiento del suelo pélvico es una de las soluciones más efectivas para el alivio de la vejiga hiperactiva.

Estos permiten aumentar la fuerza de los músculos que rodean este órgano, y disminuye el debilitamiento que provoca continuas ganas de orinar.

De hecho, están recomendados como medida de prevención para la incontinencia urinaria y, de paso, mejorar el desempeño sexual.

Ver también: Esto es lo que debes evitar si padeces de vejiga hiperactiva

Recomendaciones

  • Dedica 10 o 15 minutos al día para realizar los populares ejercicios de Kegel.
  • Incluye en tu rutina ejercicios y posturas como el puente y el plank.
  • Procura contraer y relajar los músculos de la vejiga durante el entrenamiento.

2. Mejora tu alimentación

Aunque parezca que no tiene nada que ver, la alimentación es uno de los pilares más importantes para el control de este síndrome.

Una dieta controlada en grasas y calorías ayuda a evitar desequilibrios inflamatorios que, por obvias razones, empeoran el problema.

Además, es necesario limitar el consumo de algunos alimentos cuya composición puede aumentar el debilitamiento de la vejiga.

Recomendaciones

  • Incrementa el consumo de frutas y vegetales ricos en antioxidantes.
  • Reduce la ingesta de jugos cítricos.
  • Disminuye el consumo de café y bebidas con cafeína.
  • Evita los alimentos procesados y dulces.
  • Mantén alejado de las bebidas alcohólicas y carbonatadas.
  • Limita la ingesta de productos lácteos.

3. Vigila la cantidad de líquido que bebes

Beber agua

En muchas oportunidades nos han recomendado ingerir entre 6 y 8 vasos de agua al día para mantener el cuerpo hidratado y saludable.

Sin embargo, aquellos que padecen esta condición deben hacer una excepción, ya que tanto líquido puede dificultar el control del problema.

Si bien no se recomienda evitarlo por completo, lo mejor es reducir la cantidad mientras se logra fortalecer la vejiga para restablecer los hábitos de micción.

Recomendaciones

  • Evita ingerir demasiada agua o bebidas naturales.
  • Procura hidratarte cuando estés en casa o en un lugar donde puedas orinar cuando el cuerpo te lo pida.

4. Programa las visitas al baño

Aguantar las ganas de orinar es incómodo y puede ser perjudicial para aquellos que tienen hábitos de orina completamente normales.

No obstante, en pacientes con vejiga hiperactiva puede volverse un entrenamiento, dado que permite controlar el deseo de orinar de forma recurrente.

El ejercicio consiste en programar las visitas al baño, aguantando un poco para que la vejiga se acostumbre y empiece a sincronizarse.

Esto permite orinar con más control y, a su vez, evita el problema de sentir espasmos cuando no hay líquido para expulsar.

Recomendaciones

  • Una vez sientas deseos de orinar, procura aguantar 3 o 5 minutos antes de ir al baño.
  • Cuando consigas mantener este tiempo, aumenta poco a poco los minutos hasta que puedas reducir el número de veces que vas al baño.

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5. Evita el cigarrillo

No-fumar

Los pacientes con vejiga hiperactiva que tienen el mal hábito de fumar deben saber que es primordial evitar el tabaco para aliviar este problema.

Las toxinas que contiene el cigarrillo debilitan los músculos y son responsables de la inflamación y los espasmos recurrentes.

Estas tienen efectos sobre todos los sistemas del cuerpo y, por lo tanto, también afectan la salud de la vejiga.

Recomendaciones

  • Toma la decisión de dejar el cigarrillo lo antes posible.
  • Disminuye poco a poco su consumo hasta que puedas controlar la ansiedad de fumar.
  • Apóyate con el consumo de infusiones y alimentos saludables para frenar el síndrome de abstinencia.

¿Tienes vejiga hiperactiva? Si ya te han diagnosticado o tienes sospecha de padecer este problema, pon en práctica estos consejos y empieza a controlarlo desde casa.

Eso sí, consulta de forma regular al médico para chequear con más precisión la salud de este órgano.