6 curiosidades que debes saber sobre las venas varicosas

Aunque no lo asociemos, un exceso de peso puede hacer que las venas pierdan fuerza y aparezcan las temidas várices. Por ello es fundamental seguir una dieta sana y practicar ejercicio

Las venas forman parte de una extensa red de vasos sanguíneos del cuerpo cuya función principal es el retorno de sangre de vuelta al corazón para mantener una circulación continua.

Cuando las válvulas de las venas no funcionan de forma eficiente, las venas se dilatan y dejan su posición normal, sobresaliendo de la superficie de la piel hasta 3 mm.  A esto le llamamos venas varicosas.

Son muchas las informaciones que existen en torno a las venas varicosas o várices. Existen diversos mitos que tienden a confundirnos y verdades que todavía no sabemos. Como consecuencia se crean dudas frecuentes sobre este asunto.

Para este artículo hemos recopilado 6 curiosidades que es importante tener en cuenta.

1. Las mujeres son las más perjudicadas

Aunque los hombres pueden llegar a presentar alguna que otra venita anómala en sus extremidades, hay que tener en cuenta que afecta más a las mujeres.

El motivo son las hormonas femeninas que disminuyen la fuerza de las paredes de las venas, dejando los vasos más débiles.

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Por eso la reposición hormonal y métodos anticonceptivos pueden ayudar a que las várices aparezcan en mujeres muy jóvenes.

Por la misma razón se hacen más comunes durante el embarazo y aumentan con cada nueva gestación.

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2. No solo aparecen en las piernas

Las várices visibles, comúnmente llamadas arañitas vasculares, son las que afectan en su gran mayoría a las piernas y pies. No obstante, podemos encontrar otro tipo de várices, que son las llamadas internas.

Estas se encuentran en regiones internas del cuerpo y pueden aparecer en el esófago, en el útero, en el recto… Incluso si tenemos una obstrucción de la vena proximal axilar pueden aparecer en tus brazos con una dilatación poco visible para el ojo humano.

Aunque no es necesario preocuparse de estas venas varicosas internas, sí conviene consultar regularmente al especialista. Él te dirá si existen riesgos cardiovasculares latentes y qué hacer para evitarlas o prevenirlas.

3. Mantenerte dentro de tu peso ideal es de gran ayuda

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Es importante que estés dentro de tu peso ideal, tanto para tu altura como para tu edad. Si estás por encima vas a colocar una presión extra en tus piernas. Si a esto le sumas la gravedad, irremediablemente se da la aparición de várices.

Si eres sedentario o tu digestión es lenta también se aumenta el riesgo de padecer este problema. Esto se debe a que, al hacer fuerza al evacuar, acabas presionando las venas de las piernas.

Pide orientaciones a un nutricionista sobre cuál es tu peso ideal y cómo lograr llegar a él.

4. Las hemorroides son realmente una forma de venas varicosas

Retomando el punto anterior nos encontramos con que las hemorroides son várices que se alojan en el canal rectal. Su ubicación las convierte en una de las dolencias más comunes de la humanidad, tanto para mujeres como para los hombres.

Muchas veces pueden ser asintomáticas, por lo que debes tener cuidado si sufres de estreñimientos, si te mantienes en una sola posición por largas horas, cargas cosas pesadas o simplemente vives estresado.

5. Los zapatos altos empeoran el problema

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Las venas varicosas se encuentran mayormente en la parte inferior del cuerpo, es decir, piernas y pies. Aunque existe la idea de que  estas venas aparecen por usar zapatos altos, aún hay mucha controversia y no está científicamente comprobado.

A pesar de esta falta de confirmación, te recomendamos tomar precauciones. Es mejor vigilar, ya que se sabe que la sangre puede quedarse más fácilmente presionada en la región de la pantorrilla por la posición en la que se encuentra la pierna.

El pie también exige más esfuerzo de los músculos para bombear sangre de vuelta al corazón. Lo ideal es usar zapatos cómodos para que la pierna permanezca en una posición confortable.

Si piensas usar zapatos altos, procura tenerlos puestos menos de 9 horas seguidas. Una vez que te los quites, mantén levantadas las piernas un rato. Puedes recostarte en el sillón y apoyar las piernas en el reposabrazos o usar un pequeño banco.

6. Si algún familiar tuyo tiene várices tienes mayor probabilidad de desarrollarlas

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Existen determinados factores genéticos que llevan a un aumento de aparición de venas varicosas. Eso sí, es importante resaltar que estas pueden estar causadas por diferentes factores.

Puedes prevenir este problema, trátalo como cualquier otra condición médica. Acude al médico para que estudie mejor tu caso.

También puedes empezar a hacer ejercicios para mejorar la circulación de sangre en las piernas y en el cuerpo en general. Realiza ejercicio por lo menos 3 veces por semana durante 30 minutos de cardio, bicicleta, natación y aeróbicos.

Otra opción es usar medias elásticas de compresión graduada.

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No te olvides de estas curiosidades sobre las venas varicosas

Es cierto que las várices que se presentan de una forma leve tienen pocas consecuencias para las personas. Sin embargo, no prestarles atención puede tener un efecto negativo sobre la calidad de vida asociada a la depresión que se siente en la parte estética.

Las venas varicosas pueden evolucionar con el tiempo si no se toman los cuidados necesarios. Pueden ocasionar una insuficiencia venosa crónica donde existen casos graves en que se presenta dolor, fatiga muscular o ardor, entre otros.

Por esto es muy importante que te informes sobre  cómo prevenirlas, vivir con ellas evitando su proliferación y hasta hacerlas desaparecer.