5 tips para controlar el asma

En caso de no controlarse el asma es una enfermedad que, además de crónica, puede llegar a ser mortal, por lo que no debemos abandonar el tratamiento bajo ningún concepto

Según datos publicados por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) el 2 de mayo de 2017, al menos 10 % de la población de niños y adolescentes y un 5 % de adultos padecen asma.

Más de dos millones de españoles han sido diagnosticados como asmáticos y en el mundo la cifra supera los 150 millones de afectados.

Muchos asmáticos suelen tomarse su enfermedad con cierta ligereza, sobre todo en casos leves y moderados o cuando las crisis pasan y los síntomas desaparecen.

Es importante tener en consideración que un ataque de asma es potencialmente mortal si no se trata adecuadamente.

La tasa de mortalidad en España por el asma  es de 2 muertes por cada 100 000 habitantes, mientras que en todo el globo terráqueo mueren cerca de 100 000 personas cada año.

Disciplina y sentido común son dos elementos imprescindibles para vivir tranquilo si se tiene asma.

5 tips para controlar el asma

1. No fumar

Cigarrillo

La acción del humo del tabaco, combinada con la de la nicotina en el cuerpo humano, es potencialmente mortal. Cuando hay un diagnóstico de asma es imprescindible dejar el tabaco.

Ser fumador pasivo también es dañino. Permanecer en una habitación con alguien fumando no solo equivale a respirar aire contaminado, sino que las prendas se impregnarán del humo, y se continuará con el riesgo, en cualquier lugar.

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2. Limpieza y orden en el hogar

El polvo es un detonante clásico de crisis asmáticas, así como de algunas enfermedades relacionadas como sinusitis crónica o rinitis alérgica.

  • Se recomienda el uso de cubrecamas hipoalergénicos para reducir la exposición a los ácaros.
  • Asimismo, las prendas, mantas, y sábanas se deben quitar y aspirar regularmente para evitar el asma y sus efectos.
  • Los alimentos deben permanecer perfectamente almacenados y lejos de los dormitorios. Las cucarachas y los roedores son dos agentes detonantes de crisis asmáticas, además de insalubres desde cualquier punto de vista.
  • También hay que reducir al mínimo la humedad. El moho y los hongos son elementos que juegan en contra de cualquier persona con asma.
  • Es recomendable el uso de detergentes y desinfectantes sin fragancias.

3. Hacer ejercicios y cuidar la alimentación

Ejercicio aeróbico

El ejercicio no está contraindicado en casi ningún caso para quienes sufren el asma. Hay que tomar ciertas precauciones, como evitar jugar al fútbol en campos cuyo césped haya sido recientemente podado.

Antes de iniciar cualquier actividad física, se debe cumplir con una rutina de calentamiento. El cuerpo debe adecuarse poco a poco al esfuerzo al que se someterá.

Esto no siempre se cumple, por lo que los riesgos de sufrir no solo crisis de asma sino cualquier tipo de lesiones físicas en general son altísimos.

Al finalizar el ejercicio, también es importante realizar una rutina de relajación, para que la respiración recupere su ritmo normal de manera progresiva.

No hay deportes contraindicados. En todo caso, la natación está universalmente recomendada para los asmáticos, ya que los momentos de máxima intensidad son cortos.

Por último, si el ejercicio se realiza al aire libre y hace frío, se sugiere utilizar bufandas para proteger la garganta y la boca.

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4. Cambiar de trabajo

El entorno laboral es importante, porque pasamos muchas horas del día en él. En este sentido, el asma ocupacional es más común de lo que muchos piensan.

Esta patología se presenta por la respiración constante de elementos presentes en el área laboral, como polvo de madera o granos, los hongos y algunas sustancias químicas.

No obstante, cambiar de trabajo no siempre resulta tan sencillo.

Así pues, además de utilizar algunos medicamentos bajo estricta vigilancia médica, lo afectados deben procurar trasladarse a zonas con menor presencia de la sustancia que origine el problema.

También es importante utilizar dispositivos respiratorios, como es el caso de mascarillas especiales.

5. Acudir al médico y cumplir con los tratamientos recetados

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Los especialistas sostienen que el asma está muy lejos estar totalmente bajo control. Y es que menos del 30% de las personas que son diagnosticadas cumple con los regímenes de medicación ordenados.

La mayoría de pacientes suspenden los tratamientos sintomáticos apenas comienzan a sentirse mejor. En el caso de los tratamientos preventivos, el índice de cumplimiento es aún más desalentador.

Pocas cosas pueden resultar más desagradables y desesperantes que una crisis de asma. Para prevenirlas, muchas veces solo hace falta un poco de sentido común.