5 remedios naturales para disminuir tu dolor de espalda

Para aliviar el dolor de espalda podemos combinar diferentes remedios naturales y practicar estiramientos y ejercicios suaves, siempre adaptados a nuestras posibilidades para no empeorar la condición

El dolor de espalda es una de las afecciones más comunes. Puede ser constante o súbito e intenso, y presentarse en la parte baja o media de la espalda.

Entre las principales causas de esta dolencia se encuentran:

  • Espasmos o tensión muscular
  • Problemas de columna
  • Hernia discal
  • Artritis
  • Infecciones
  • Cálculos en los riñones
  • Fibromialgia

Según sea la causa, el tratamiento puede variar entre medicamentos, terapias alternativas, fisioterapia y, en el peor de los casos, cirugía.

Aquí presentaremos algunos remedios naturales para controlar y mejorar este tipo de dolor.

Hay algunas opciones muy sencillas y otras que quizás no lo sean tanto. En cualquier caso, te recomendamos considerarlas todas:

1. Toma un baño caliente

Baño de vapor

Los músculos de la espalda son gruesos y fuertes, pero suelen ser susceptibles al estrés, al frío y a la falta de ejercicio.

Si en estas condiciones se levanta un peso grande o se hace algún movimiento repentino, los músculos pueden sufrir una distensión y generar el dolor de espalda.

  • En estos casos es ideal tomar un baño caliente o preparar una tina con agua caliente y sales de Epsom y sumergirnos durante un mínimo de 10 minutos.
  • Esto permitirá la relajación de los músculos y ayudará a reducir el dolor, la inflamación y la tensión en ellos.

Esta recomendación es principalmente válida cuando el dolor recién se comienza a sentir.

2. Compresas frías y calientes

La combinación de ambas temperaturas puede resultar beneficiosa para reducir el dolor de espalda.

La forma sugerida de hacerlo es usar primero las compresas de frío cuando el dolor aparece. Para ello:

  • Toma varios hielos envueltos en una toalla o pon a enfriar una compresa de silicón en el refrigerador.
  • A continuación, se coloca en la zona afectada. Evitaremos el contacto directo con la piel para que no se queme con la baja temperatura.

Con la terapia de frío se reduce la inflamación y el dolor.

Pasadas unas 48 o 72 horas después de haber realizado el tratamiento de frío se puede aplicar el calor con bolsas de agua caliente o una manta eléctrica que genere calor.

De esta manera, la espalda se relajará y el dolor disminuirá.

3. Mejora tu postura

Mejorar la postura

¿Qué tanto dirías que vigilas tu postura? Hoy en día es común permanecer mucho tiempo en la misma posición frente a la computadora o con el celular. Esto puede ocasionar errores de postura cuando:

  • No tienes cuidado de evitar que se doble o incline hacia uno de los lados.
  • Si estás mucho tiempo de pie y la espalda se encorva.
  • Levantas peso de la forma errónea (doblando el cuerpo en un ángulo de 90 grados y no doblando las rodillas).
  • Levantas demasiado peso por encima de la altura de los hombros o lo llevas alejado del cuerpo.

Otro momento en el que debes cuidar tu postura es al dormir.

Si se elige un colchón sin la resistencia adecuada, con el tiempo la espalda sufre porque no tiene suficiente soporte en las horas de descanso.

Al comprar  tu colchón procura que sea firme y recto para que se adapte a las curvas naturales del cuerpo. Compleméntalo con almohadas bajas, que no produzcan tensión en las cervicales.

4. Masajes

En algunas ocasiones el dolor de espalda se debe a una contractura muscular.

Aunque puedes pasar por alto esta molestia por un tiempo sin problema, con el tiempo, el resto de los músculos de la espalda también se ven afectados y empezarán a aparecer los llamados “nudos”.

En estos casos, un masaje relajante y descontracturante puede ser una gran solución para reducir el dolor.

Es importante destacar que el masaje debe realizarlo alguien entrenado para evitar lesiones a la columna.

Los masajes van a permitir que el flujo sanguíneo aumente y se puede trabajar con la fibra muscular relajándola y volviéndola a su posición natural “deshaciendo” los nudos.

Aunque a veces el masaje puede resultar doloroso, a las pocas horas comenzarás a sentir la diferencia, tanto en la reducción del dolor como en la ampliación del rango de movimiento que se puede tener.

5. Estiramientos
los-mejores-estiramientos-previos-al-ejercicio

Con el paso de los años, la vértebras de la columna pueden irse pegando unas a otras y provocar rigidez, pérdida de centímetros de altura y dolor de espalda.

Para solucionar este problema se recomienda practicar estiramientos de forma constante.

Lo mejor de los estiramientos es que pueden hacerse en casa siguiendo instrucciones simples y la tensión de la espalda irá cediendo y se aliviará la dolencia.

Lo único que necesitas es realizarlos en una superficie firme y suave para evitar más lesiones en la columna.

Como puedes ver, lidiar con el dolor de espalda es bastante sencillo en realidad. Junto con las técnicas que te acabamos de dar, nunca está de más tomar un analgésico para facilitar la reducción del dolor.

Sin embargo, debes tomar en cuenta que, si el dolor persiste, es necesario acudir al médico para obtener una evaluación profunda.

Él te indicará si se está presentando un problema más serio, como la descalcificación, y qué hacer para tratarlo.

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